El déficit comercial energético trepa a US$ 1.465 millones en el primer semestre de 2023

19 agosto 2023

Las importaciones (US$ 4.386 M) superaron a las exportaciones (US$ 2.921 M), resultando en una pérdida de divisas. El balance comercial energético es deficitario por treceavo año consecutivo. Lo más importado: gasoil, gas natural y energía eléctrica.


Proceso de regasificación de GNL importado en el puerto de Bahía Blanca. Foto Argenports.com


   Desde el año 2011, Argentina ha presentado déficits crónicos en su balance comercial energético: gasta más de lo que recauda en el comercio externo de estos productos.

   En el primer semestre de 2023, se realizaron importaciones por US$ 4.386 M y exportaciones por US$ 2.921 M, resultando en un déficit comercial neto de – US$ 1.465 millones.

   Este déficit se encuentra un 60% por debajo del correspondiente al primer semestre de 2022, pero se ubica en valores muy cercanos al promedio de la primera mitad de los últimos 5 años (– US$ 1.546 M).

   Si nos remontamos al promedio anual del período 2011-2022, el déficit comercial en materia energética resulta preocupante, ya que significa una pérdida de divisas de alrededor de US$ 4.350 millones anuales.

   Teniendo en cuenta que el saldo comercial viene presentando un déficit crónico en materia de energía, resulta de gran importancia analizar cuáles son los principales productos que se compran al exterior en este rubro, y cuáles son los países que proveen a Argentina. 

   Nota 2: Los productos de mayor importación fueron gasoil (US$ 1.391 M), gas natural licuado (US$ 1.057 M), energía eléctrica (US$ 450 M), gas natural en estado gaseoso (US$ 422 M), gasolinas, excluyendo las de aviación (US$ 323 M) y fuel oil (US$ 216 M).

   En relación con el primero de estos puntos, en el primer semestre de 2023 los productos importados que sumaron una mayor cantidad de dólares fueron, en primer lugar, el gasoil (US$ 1.391 M), en segundo lugar, el gas natural licuado (US$ 1.057 M), en tercer lugar, la energía eléctrica (US$ 450 M), en cuarto lugar, el gas natural en estado gaseoso (US$ 422 M), en quinto lugar, las gasolinas, excluyendo las de aviación (US$ 323 M) y en sexto lugar, el fuel oil (US$ 216 M), quedando un remanente de US$ 526 M de otros productos importados, entre los que se encuentran la hulla bituminosa, otras naftas y gasolinas, entre otros.

   Nota 3: Los mayores proveedores fueron Estados Unidos (US$ 1.709 M), Bolivia (US$ 427 M), Brasil (US$ 393 M), Paraguay (US$ 206 M) y los Países Bajos (US$ 190 M).

   Respecto a la segunda pregunta, es decir, de dónde importamos los productos mencionados previamente, puede decirse que en el primer semestre de 2023 los cinco principales orígenes de nuestras importaciones fueron Estados Unidos, Bolivia, Brasil, Paraguay y los Países Bajos, en ese orden según su importancia en términos monetarios.

   Desde Estados Unidos se importaron US$ 1.709 M, siendo los principales productos gas natural licuado (US$ 770 M) y gasoil (US$ 650 M). Desde Bolivia, por otra parte, se importaron US$ 427 M, con casi la totalidad de este monto explicada por el gas natural en estado gaseoso que se transporta por gasoducto; es importante mencionar por problemas de producción en el país vecino, este monto es un 42% menor al adquirido en el mismo período del año pasado. 

   Las compras efectuadas a Brasil totalizaron US$ 393 M, y estuvieron compuestas principalmente por energía eléctrica (US$ 230 M) y fuel oil (US$ 216 M). Desde Paraguay se importó exclusivamente energía eléctrica, por un monto que alcanzó los US$ 206 M.

   Por último, desde los Países Bajos se importaron (US$ 190 M), con predominio de gasolinas, excluidas para aviación (US$ 122 M), y de gasoil (US$ 39 M).

   Nota 4: Los principales productos exportados fueron aceites crudos de petróleo (US$ 1.581 M), gas natural en estado gaseoso (US$ 536 M), naftas –excluidas para petroquímica– (US$ 253 M), propano licuado –excluido crudo– (US$ 150 M), butanos licuados (US$ 139 M), fuel oil (US$ 128 M), gas licuado de petróleo (US$ 56 M), y coque de petróleo sin calcinar (US$ 41 M).

   Por el lado de las exportaciones, en los primeros seis meses de 2023 nuestro país vendió al exterior, en primer lugar, aceites crudos de petróleo (US$ 1.581 M), en segundo lugar, gas natural en estado gaseoso (US$ 536 M), en tercer lugar, naftas –excluidas para petroquímica–  (US$ 253 M), en cuarto lugar, propano licuado –excluido crudo– (US$ 150 M), en quinto lugar, butanos licuados (US$ 139 M), en sexto lugar, fuel oil (US$ 128 M), en séptimo lugar, gas licuado de petróleo (GLP) (US$ 56 M), en octavo lugar, coque de petróleo sin calcinar (US$ 41 M), seguido por otros productos que sumados totalizan US$ 37 M, entre los que se encuentran aceites, hexanos, gasoil, entre otros.

   Nota 5: Los principales destinos fueron Chile (US$ 744 M), Estados Unidos (US$ 735 M), Brasil (US$ 525 M), Paraguay (US$ 113 M), Perú (US$ 75 M) y Uruguay (US$ 68 M).

   En cuanto a los destinos de exportación en el primer semestre del año, la tabla estuvo liderada por Chile, a donde se vendieron US$ 744 M, cuyos principales productos adquiridos fueron gas natural en estado gaseoso (US$ 525 M), acaparando casi la totalidad de nuestras ventas externas de dicho producto, y aceites crudos de petróleo (US$ 107 M).

   Muy de cerca lo sigue Estados Unidos, que adquirió productos energéticos por US$ 735 M: principalmente aceites crudos de petróleo (US$ 609 M) y naftas –excluidas para petroquímica– (US$ 120 M). En tercer lugar, se ubicó Brasil, por cuenta de US$ 525 M, con compras predominantemente de aceite crudo de petróleo (US$ 348 M), propano licuado –excluido crudo– (US$ 88 M) y butanos licuados (US$ 84 M).

   Otros compradores importantes fueron Paraguay (US$ 112M), Perú (US$ 75 M) y Uruguay (US$ 67 M). Cabe mencionar que gran parte de lo exportado fue a orígenes calificados como confidenciales por el INDEC, dentro de este segmento se encuentran exportaciones de aceites de petróleo por US$ 316 M, fuel oil por US$ 85 M, entre otros productos que en total suman US$ 553 M.

   De cara al futuro, resultará de importancia que se avance en políticas que apunten a revertir el déficit comercial en materia energética. Serían temas estratégicos, en este sentido, el aumento de las tasas obligatorias de corte de gasoil con biodiesel y nafta con bioetanol, el desarrollo de los mercados de litio, el aprovechamiento de las cuencas gasíferas y petrolíferas, mediante obras tales como el Gasoducto Presidente Néstor Kirchner y el avance en la transición energética, entre otros. 

   Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario.